El pueblo odia con encono al hombre creador.
Frases célebres sobre: odia. [Página 13]
Hay un total de 337 freses célebres sobre "odia" este sitio web. [Página 13]
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La revolución de una clase para surgir ella sola y sobreponerse a las otras, no sería más que una parodia de las antiguas convulsiones políticas.
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Desearía mirarme con las pupilas duras de aquel que más me odia, para que así el desprecio destruya los despojos de todo lo que nunca enterrará el olvido.
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Es mejor ser odiado por lo que eres, que ser amado por lo que no eres.
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Aquel que no odia nada de lo que vive y vive benevolente y compasivo, exento de egoísmos y arrogancias, inconmovible ante el bien y el mal, a ése bien lo amo.
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Deben odiar el pecado y amar al pecador
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Recuerdo una época en que toda la gente que me emaba me odiaba porque yo los odiaba a ellos
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Aprendí un montón de bromas pesadas muy pequeño. Había una chica que me las conto. Yo guiaba a la banda para entrar a robar en tiendas y bajarle a las niñas la ropa interior. Los padres de otros chicos me odiaban.
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No hay que amar la vida, ni odiarla; pero la que vivas, vívela bien, y deja que el cielo te la haga larga o corta
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El matrimonio es una de las formas de odiarse unos a otros en las personas de todas las clases sociales
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Huir de los hombres no quiere decir odiarlos.
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¡Qué triste era amar y odiar al mismo tiempo!
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Es imposible amar algo ni odiar algo, sin empezar a conocerlo.
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Es imposible amar algo ni odiar algo, sin empezar por conocerlo.
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Si quieres quererme,voy a dejar de querer, si quieres odiarme,no me tengas piedad.
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Nuestra psicología se construye sobre pocos seres: elegid bien al que se ama o al que se odia.
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A los que hemos resuelto amar, nos hagan lo que nos hagan, no nos queda sino amarlos aún más si estamos a punto de odiarlos.
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El duelo por la ausencia de un ser querido es felicidad frente a la vida con una persona que odia.
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Lo que intento es no repetirme, no utilizar frases que suenen demasiado como yo; hay que evitar a toda costa ser tu propia parodia.
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Al mismo tiempo, me apretó el brazo, y lo sentí quemarse hasta el hueso. Entonces me desvanecí. No sé por cuánto tiempo permanecí en aquel estado. Por fin me desperté y oí que salmodiaban cerca de mí. Abrí los ojos y vi que estaba en medio de vastas ruina