Dormida el alma aún reconoce el lazo del amante, y llorando sentimientos, a inciertas luces abre ojos atentos.
Frases célebres sobre: ojo. [Página 31]
Hay un total de 1435 freses célebres sobre "ojo" este sitio web. [Página 31]
-
-
El capitán Jim era un anciano de alma elevada y mente sencilla, con una eterna juventud en los ojos y en el corazón.
-
El rojo es sangre, dolor, violencia, peligro, venganza, celos, resentimiento, culpa. Son sentimientos cotidianos.
-
Cojo flores para las novias. ¿Quieres una? - ¿Una novia o una flor?
-
La seriedad debe reservarse para los asuntos que lo merecen; para la vida cotidiana y corriente es mejor volver los ojos a la jovialidad, la forma más fácil y accesible de algo tan importante como la alegría.
-
Cuando estás cantando una de las que has cantado muchas veces, la mayoría del tiempo cierro mis ojos y trato de sentirla, conectarme con el sentimiento. A veces veo una pareja allí cantando y me da alegría pensar que se conectaron por la canción, pasan mu
-
Los enamorados son como los sonámbulos: no ven sólo con los ojos
-
Era una pasión por la mirada, y en su mirada estaban los ojos antes del tiempo; dice su padre que el tiempo es melancolía, y cuando se para lo llamamos eternidad.
-
Véante mis ojos, pues eres lumbre de ellos, y sólo para ti quiero tenerlos.
-
Si viviera otra vez, quisiera que la vida fuera como ha sido hasta hoy, sólo que abriría un poco más los ojos
-
Ser testigo en la sociedad actual de los valores esenciales que sólo se pueden percibir con los ojos del corazón. ¡A vosotras, mujeres, os corresponde ser centinelas del Invisible!
-
Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos de mi madre; de su nostalgia, entre retazos de suspiros. Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas.
-
Observa con los ojos de la razón aún no siendo fiel compañera del corazón.
-
Quisiera ay tantas cosas más quisiera. Revelar tus ojos, celebrar tu nombre y salir contigo disfrazado de horizonte.
-
Luché mucho, pero siempre de frente. No creo haber merecido el enojo de nadie.
-
Me han mirado a los ojos con mis ojos. He puesto mi corazón cerca de su corazón.
-
Lo quiero con la sangre, con el hueso, con el ojo que mira y el aliento, con la frente que inclina el pensamiento, con este corazón caliente y preso, y con el sueño fatalmente obseso de este amor que me copa el sentimiento.
-
¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos, ni inquietud, ni angustias, ni penas, ni anhelos. Si brilla en mis ojos la humedad del llanto, es por el esfuerzo de reírme tanto...
-
Se trata de escoger entre la dictadura que viene de abajo, y la dictadura que viene de arriba: yo escojo la que viene de arriba, porque viene de regiones más limpias y serenas; se trata de escoger, por último, entre la dictadura del puñal y la dictadura d
-
El ojo convertido en lo mirado no se combate más, es dos veces la luz y recibe como ser recibido.