Brillan tanto las lágrimas en los ojos de una niña que nos da lástima besarlas cuando están secas.
Frases célebres sobre: ojo. [Página 5]
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Hoy estoy acá, 26 años después para preguntarle a los responsables de esta barbarie si se animan a mirarme cara a cara y a los ojos y decirme dónde están mis padres, Alicia y Damián.
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Si no cierras bien los ojos muchas cosas no se ven.
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Ojos de luna llena. Tu mirada es de fuego y mi cuerpo de cera.
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Veo el ojo que me mira, no se que esperáis de mi. Yo que muero cada día que tú te olvidas de mi.
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Tengo la lengua marrón y los ojos de serpiente nada puedo recordar el cerebro lo he perdido y sin ganas de fumar me enciendo otro cigarrillo
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Los ojos bajos y como de paloma, tan apacibles y amables que es inexplicable el regocijo que causa verlos.
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Se torturaba a los acusados en las prisiones; se fusilaba a los presos sin formación de causa en los patios de los cuarteles y se cerraban los ojos a las persecuciones y atrocidades perpetradas por la policía durante aquellos dieciséis meses. Hubo sólo tr
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No hay, entre una docena de preciosas hijas de Andalucía, un par de ojos capaces de sostener la competencia con los de una chilena.
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Si los Rojos de Cincinnati fueran de verdad el equipo de béisbol número 1 de las ligas mayores, ¿qué estarán jugando?
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Saltamontes, sé tú mismo. Y nunca temas quedarte desnudo antes los ojos del resto.
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Son sólo los ojos los que vuelven ciego al hombre.
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El amante más dispuesto a arrostrar los peligros, es el preferido siempre. En el paseo, en la iglesia, en el teatro, las españolas hablan con los ojos a quien quieren; poseen este seductor lenguaje a la perfección.
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Yo cada vez que oigo hablar de la libreta azul de Aznar, del Libro Blanco, del Libro Rojo... es que enfermo: los libritos de colores me huelen todos a catecismo.
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¿Por qué hay tanto tonto los cojones que todavía vota a la derecha?
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La miseria seca el alma y los ojos además
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Se apostó una cena con los amigos a que llamaba Cojoncio al hijo, y ganó la apuesta. El día del bautizo del niño, su padre, don Estanislao Alba, y sus amigos engancharon una borrachera tremenda. Daban mueras al Rey y vivas a la República Federal. La pobre
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El que vea la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
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Sé lento con la lengua y rápido con el ojo.
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Es ley de guerra que los vencedores traten a los vencidos a su antojo.