El verdadero amigo no es el que nos seca las lágrimas sino el que evita que las derramemos.
Frases célebres sobre: rimas. [Página 8]
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¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!
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El libro es fuente para la sed, almohada para el cansancio, tamiz sereno para la loca alegría, pañuelo para las lágrimas, y consuelo para el dolor
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Sus lágrimas se vieron detenidas de pronto por el terror. Una voz habló a su lado en el pabellón. Sintió un escalofrío.
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Si pudiera ser una parte de ti, elegiría ser tus lágrimas, porque nacen en tu corazón, arden en tus ojos y mueren en tus labios
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Vosotros, poetas, habéis hecho del amor una inmensa impostura: el que nos toca en suerte siempre nos parece menos hermoso que esas rimas emparejadas como dos bocas una sobre otra
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¿Ingenio? ¿En el dolor? Puede ser, pues hay sal en las lágrimas
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La música se vuelve tan emocionante que a él se le llenan los ojos de lágrimas. Y eso es lo más lindo de la escena, porque ella al verlo conmovido, se da cuenta que él tiene los sentimientos de un hombre, aunque parezca invencible como un dios.
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Las desgracias ajenas pueden incluso desarrollar nuestras lágrimas, pero en el fondo ayudan a soportar el infortunio que todo el mundo arrastra, y aunque la castástrofe de otros despierta nuestra compasión, también nos provoca una secreta alegría morbosa
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No es bueno repetir lo que está dicho. Después de haber hablado, de haber vertido lágrimas, silencio y sonreíd: Nada es lo mismo.
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Día a día, la infancia crece en mí y deseo vivir porque si muero, sentiré vergüenza de las lágrimas de mi madre.
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Cuenta tu edad por amigos, no años. Cuenta tu vida por sonrisas, no por lágrimas
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Lágrimas, no fluyan más, y si vuestro anhelo es fluir, hacedlo con suavidad.
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Las sonrisas excavan los canales para las lágrimas futuras.
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En esta vida hay lágrimas, y lo que importa, después de todo, es ante lo que lloramos
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Sin embargo, pronto comprendió que estaba en el charco de lágrimas que había derramado cuando medía casi tres metros de estatura. ¡Ojalá no hubiera llorado tanto! -dijo Alicia, mientras nadaba a su alrededor, intentando encontrar la salida-. ¡Supongo que
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Al fin todo se hundió...Y tu mirada se torció y se deshizo en un cielo turbio y revuelto... Y ya no vi más que mis lágrimas.
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Luz... Cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.
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Cerradas las puertas de la razón ya no hay lágrimas ni religión.
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Búsquenme donde se detiene el viento donde haya paz o no exista el tiempo, donde el sol seca las lágrimas de las nubes en la mañana.