Creo que estoy en libertad para sentir y para amar. Creo que tengo lo que pedí, no me lo dieron, yo lo conseguí. Y aunque ahora siento un poco de frío, creo que el tiempo me traerá el abrigo.
Frases célebres sobre: seguí. [Página 4]
Hay un total de 81 freses célebres sobre "seguí" este sitio web. [Página 4]
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Qué suerte que viniste, ahora entiendo tantas cosas que antes no veía. Quisiera que me digas porqué jamás nos encontramos en una caricia, si nuestras risas se escuchaban juntas, tus pasos firmes y los míos, que te seguían, porqué en vez de amarte te temía
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El lobo seguía aullando de una extraña manera, y un resplandor rojizo comenzó a moverse por entre los cipreses, como siguiendo el sonido. Cuando las voces se acercaron, el lobo aulló más fuerte y más rápidamente.
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La Boca es mi taller, mi refugio y mi modelo. Todo lo que hice y todo lo que conseguí es un premio a la fidelidad. En mi vida y en mi arte permanecí siempre fiel a mi gente, a mi puerto y a mi barrio.
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Cuanto hice y cuanto conseguí, a mi barrio se lo debo. De ahí el impulso irrefrenable que inspiró mis fundaciones, todas ellas afincadas en La Boca. Por eso mis donaciones no las considero tales, sino como devoluciones. Le devolví a mi barrio buena parte
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Seguís con lo mismo. No voy a hablar con vosotros. Es un maldito gran jugador Juan Sebastián Verón y vosotros unos malditos idiotas
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Una lucha llevada a cabo por ambos bandos, con grandes deseos de victoria, por lo que ofreció en su desarrollo grandes dificultades y no pocos errores. Esta fue la primera partida desde el año 1934 que conseguí ganar a Bogoljubof, conduciendo yo las negra
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El gran Cartago lideró tres guerras: después de la primera seguía teniendo poder; después de la segunda seguía siendo habitable; después de la tercera ya no se encuentra en el mapa.
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Lo que él no sabía es que las naciones nunca se apartan de los abismos, porque todavía se aferraba a sus ilusiones y seguía creyendo que una nación corrompida podía volver a ser pía y virtuosa sólo con que el pueblo lo quisiera. ... La corrupción es irrev
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Ahora creía haber comprendido la diferencia entre vida y existencia. Su vida se había acabado, interrumpido, pero la existencia seguía, se prolongaba. Y aunque aquella existencia era miserable, el pensamiento de una muerte cercana le colmaba el corazón de
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Otoko seguía amando a Oki ... . ¿Pero era posible que esos amores hubieran permanecido inalterables desde los tiempos en que habían sido una realidad tangible? ¿No cabía la posibilidad de que algo de esos mismos amores se hubiera transformado sutilmente e
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Ya había muerto, pero seguía caliente, caliente... No se lo podía tocar...
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No vi la explosión. Sólo las llamas. Todo parecía iluminado. El cielo entero. Unas llamas altas. Y hollín. Un calor horroroso. Y él seguía sin regresar.
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Hacía mucho tiempo que no conseguía reconciliarse con su aspecto. No se sentía del todo real. Por eso jamás se hacía fotos, y procuraba no mirarse en los espejos, en los escaparates, en las puertas de vidrio. Sólo se asomaba a su reflejo por las mañanas,
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Me asombro a mí mismo por la increíble manera en la que utilizo mi talento para ganar. Los que me seguían cuando era más joven sabían que tenía potencial, pero no creo que nadie pensara que llegaría a dominar así el juego
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En el campo -seguía pensando-, los dioses se acercan a los hombres, uno es algo y vive su vida; no obstante, en la ciudad, donde tienen lugar miles de acontecimientos más, nadie es ya capaz de relacionarse con ellos: así comienza la célebre abstracción de
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Trataba de un modo tan natural a la gente que conocía que pronto gané su confianza, lo que me permitió aprovechar únicamente sus cualidades. Con frecuencia me sorprendió mucho descubrir la facilidad con que conseguía mis objetivos, en comparación con otro
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Y ahí estaba él, con el rostro demasiado cerca del mío. Su belleza aturdió mi mente...Era demasiada, un exceso al que no conseguía acostumbrarme.
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Me ha llegado el delirio, pensé ante la evidencia. Me desperté con un principio de terror. Seguí tumbado, con el corazón latiendo de prisa, intentando descubrir qué me había asustado.
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Pero el truco era añadirle destellos. Contabas a la gente lo que tenías intención de hacer y la gente creía que eras capaz de hacerlo. Aquel viaje a caballo podría haberlo realizado cualquiera. Nadie lo había hecho. Todos seguían esperando a que se repara