Sirena vuelve al mar, varada por la realidad...
Frases célebres sobre: sirena.
Hay un total de 16 freses célebres sobre "sirena" este sitio web.
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Ten cuidado con tus sueños; son la sirena de las almas. Ellas cantan, nos llaman, las seguimos y jamás retornamos.
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¿Sabes lo que es una sirena? Es una mujer que conduce a los hombres a la muerte.
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Me acuerdo de cuando, entre los cinco días de la semana juntos, ni una sola vez escuchamos sonar la sirena. Vaya imaginación,
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Escribir es una labor que los niños realizan con una seriedad y una paciencia que me elevan. De repente, ese pequeño loco de la velocidad y de los vehículos de dos ruedas frena ferozmente, quita su sirena de alarma, aparca ante una postal y se hunde hasta
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Allí están las ventanas que te dan un pretexto para abrir bien los brazos. Asómate al marítimo bullicio de las calles. ¿No oyes una sirena que llama desde el puerto?
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Ten cuidado con tus sueños: son la sirena de las almas. Ella canta. Nos llama. La seguimos y jamás retornamos.
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La música es incluso más nada que la muerte que ella llama en la convocación pánica de las sirenas.
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Una sirena llora la salida de un barco sobre el agua que borra
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Qué pena recordar a la sirena cada vez que pasan los bomberos, la poli o la ambulancia
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Y luego entra en escena un hombre de verdad, fuerte hasta el extremo de la debilidad, que cae víctima de sus encantos de sirena y olvida los lazos del hogar, los resultados normales, gozar la sonrisa de la amada.
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Un consejo, señor, no se acerque nunca al lago... Y sobre todo, tápese los oídos si oye cantar la voz bajo el agua... la voz de la sirena.
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La televisión, esa bestia insidiosa, esa medusa que convierte en piedra a millones de personas todas las noches mirándola fijamente, esa sirena que llama y canta, que promete mucho y que en realidad da muy poco.
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Pero hacia el ensueño navegando un día, escuché lejano canto de sirenas y enfermó mi alma de Melancolía.
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Al oír la sirena parece que el barco se suena la nariz.
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El mar empapaba la roca a nuestros pies todo el día y continuaba arrancándole trozo tras trozo. Una noche tú soñaste que eras una sirena aferrada a un pilón de un muelle, y que intentabas arrancar los percebes con las manos. Deseábamos que nuestras dos al