Aspiró una bocanada de frío húmedo y el corazón se le llenó de esperanza y de luz: tal vez aquel terrible sueño había acabado.
Frases célebres sobre: boca. [Página 17]
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Saluda también con los ojos o con una sonrisa. Nunca con la boca.
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Sírveme un poco de té susurró. Él levantó la taza y se la tendió. De tu boca.
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No debía hacer nada de mal gusto, advirtió al anciano Eguchi la mujer de la posada. No debía poner el dedo en la boca de la mujer dormida ni intentar nada parecido.
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El ruiseñor canta, su pequeña boca abierta.
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Con el corazón repleto de verdades como rocas.Con mi boca repleta de habilidades, como pocas. Con mi vida escrita en verso en ciudades que sólo ponen dieces como notas
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Recordad que la naturaleza nos ha dado dos oídos y una sola boca para enseñarnos que más vale oír que hablar
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Tenemos dos orejas y una sola boca, justamente para oír más y hablar menos.
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Recordad que la naturaleza nos ha dado dos oídos y una boca para enseñarnos que vale más oír que hablar.
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Porque no lo has visto antes y menos desde este lado, dime, quien se come a quien man de un solo bocado
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Y si les cuesta, que se vayan preparando, porque esta es la respuesta de los que salen de abajo, el comando de los no vamos a cerrar mas la boca
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¡Quién me diera, flor divina, ser la gota peregrina del ligero rocío matinal, que ha vivido un sólo instante acariciada y amante, entre la sonrisa loca de tu boca de coral!
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La pasión en decadencia, la emoción en banca rota; sufrirá la descendencia, las infamias de tu boca.
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Daba besos de segunda boca.
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Besa mi boca, más dime qué es lo que mi corazón busca.
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... el beso pierde todo su valor y significación. Es lo que acontece con el beso de uso doméstico, cambiado entre cónyuges, que sirve a marido y mujer para limpiar la boca a modo de servilleta, y suena como un buen provecho al levantarse de la mesa.
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Una vez que dejemos de valorar más lo público que lo privado, seguramente estaremos abocados a no entender por qué hemos de valorar más la ley bien público por excelencia que la fuerza.
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Aborreced las bocas que predicen desgracias eternas.
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Y sin querer queriendo, fue que tu boca se aferró a mi boca
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Si me das de tu boca, de tu boca bebo a sorbitos agua del cielo.