El médico apoyó las manos en sus sienes y tanteó suavemente con los dedos. - ¿Se siente confusa? -El amor y el matrimonio me confunden, pero no es por eso por lo que me duele la cabeza.
Frases célebres sobre: due. [Página 20]
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Aquel que prevé es dueño de sus días.
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La dueña de casa debe preocuparse de que el café resulte óptimo, y el dueño de que los vinos sean de primera calidad.
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El duelo por la ausencia de un ser querido es felicidad frente a la vida con una persona que odia.
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El esclavo sólo tiene un dueño; el ambicioso, tantos como personas le puedan ser útiles a su fortuna.
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¡Cielos! me decía, ¿Es posible que esos dos seres tan amables y amantes no sean más que dos duendes, acostumbrados a encarnarse en toda suerte de formas para burlar a los mortales? ¿Es posible que no sean más que dos brujas o, cosa más execrable aún, do
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La joven vida respira sobre el cristal, el mundo que no era viene para irse, un niño duerme, un viejo se marcha, oh padre renegado, perdona a tu hijo.
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Te quiero desde el poste de la esquina, desde la alfombra de ese cuarto a solas, en las sábanas tibias de tu cuerpo donde se duerme un agua de amapolas.
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¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles?
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Mansamente, insoportablemente, me dueles. Toma mi cabeza. Córtame el cuello. Nada queda de mí después de este amor.
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Duerme ya, desnuda, el sueño te viste mejor que una túnica.
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Quiero mezclar mi duelo con el duelo de la naturaleza.
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Déjate convencer, duerme esta noche conmigo. Que el amor se encuentra antes si se busca. Mira que casualidad si yo fuera tu hombre y la duda de haberte dado luz no te deja dormir nunca.
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Duermes, mientras la ciudad golpea el cristal con su llanto, ajena a tu sueño. Qué pena que este milagro de verte dormida en paz no desborde el muro de esta habitación.
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¿Quieres vivir tranquilo? Pues trata a la gente, pero vive solo; no emprendas nada ni de nada te duelas. ¿Quieres vivir dichoso? Pues empieza por sufrir.
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Sé que soy dueña de un débil y frágil cuerpo de mujer, pero tengo el corazón y el estómago de un rey, más aún, de un rey de Inglaterra.
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Me duele como a ti, pero tengo menos miedo de la muerte y más esperanza en la vida -replicó abrazándome.
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Dios que es eternamente completo, que dirige las estrellas, que es el dueño de destinos, que eleva al hombre, que habla desde el cosmos a cada alma humana, es la más brillante manifestación de la meta de la perfección.
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Nunca sueño cuando duermo, sino cuando estoy despierto.
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Cuando duermo veo claro, loco de un dulce veneno