Debes encontrar un hueco en el mercado en el que tus competidores se hayan vuelto perezosos y hayan perdido el contacto con los lectores o espectadores.
Frases célebres sobre: oso. [Página 201]
Hay un total de 5799 freses célebres sobre "oso" este sitio web. [Página 201]
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Me desperté una mañana y vi que era famoso.
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La experiencia es el primero de los filósofos, pero el más doloroso cuando hemos llegado a conocer bien su ciencia.
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Cuando pensamos que estamos dirigiendo nos están dirigiendo a nosotros
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¡La pluma! Ese poderoso instrumento de los hombres insignificantes
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Me desperté una mañana y me encontré famoso
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Es necesario que estemos convencidos, nosotros los adultos antes que nadie, de que los niños no son solo ostentadores de derechos, sino portadores de una cultura propia. Que son ostentadores de una capacidad de elaborar cultura, que son capaces de constru
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La sabiduría de la vida consiste en la eliminación de lo no esencial. En reducir los problemas de la filosofía a unos pocos solamente: el goce del hogar, de la vida, de la naturaleza, de la cultura.
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De verdad, no estoy tratando de destruir a Microsoft. Ése será tan sólo un efecto colateral no intencionado.
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Es muy simple; cuando uno quiere a una persona puede llamarla por cualquier nombre, que siempre tiene un sentido cariñoso.
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Aun con el peso de la responsabilidad cayendo en nosotros, yo empiezo donde acaba el ingenio de otros
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No hay ninguna filosofía de la vida que un hombre razonable no pueda fundamentar de manera convincente.
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Pero el gobierno, tal vez el peor de todos, es sin duda el conocido con el pomposo nombre de dictadura del proletariado
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Llamar a la puerta serviría de algo - siguió el lacayo sin escucharla -, si tuviéramos la puerta entre nosotros dos. Por ejemplo, si tú estuvieras dentro, podrías llamar, y yo podría abrir para que salieras, sabes.
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La palabra elocuente sólo es necesaria a los espíritus pobres; los espíritus ricos son silenciosos.
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Por cada hombre que vive sin libertad, el resto de nosotros debe enfrentar la culpabilidad.
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Cuando tienes un buen profesor de física, tú quieres ser físico; cuando tienes un buen profesor de filosofía, tú quieres ser filósofo.
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Los azotes con que la historia castiga a los grandes bandidos no difieren gran cosa de los laureles con que corona a los héroes virtuosos; a una cierta distancia histórica, la diferencia se borra por completo.
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Sed, pues, conscientes poseedores de la fuerza bendita que lleváis dentro de vosotros mismos.
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Cuando investigo y descubro que la fuerza de los cielos y los planetas está dentro de nosotros mismos, entonces sinceramente siento estar viviendo entre los dioses.