Yo miro en torno mío y empieza mi náusea: palabras como más allá, juicio final, inmortalidad, alma, ya no queda una palabra de lo que otro tiempo se llamó verdad.
Frases célebres sobre: mío. [Página 12]
Hay un total de 366 freses célebres sobre "mío" este sitio web. [Página 12]
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El metro de la Ciudad de México es mío, me lo regalo mi marido Alex Berger
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¡Qué chasco, amigo mío, si los que venimos a ofrecer todo nuestro entusiasmo, nuestra misma vida por derribar a un miserable asesino, resultásemos los obreros de un enorme pedestal donde pudieran levantarse cien o doscientos mil monstruos de la misma espe
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El libro que recitas, Fidentino, es mío; pero cuando lo recitas mal, empieza a ser tuyo.
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Aunque no publicas tus poemas, criticas los míos, Lelio. O deja de criticar los míos o publica los tuyos.
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Esta pasión que vencedora rige mi fe, mi corazón y mi albedrío, ni darán tus sonrisas paz al alma, hasta que en ti sus claros ojos fije la eterna luz del pensamiento mío.
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Tú serás el cincel, noble señora, que labre el mármol del ingenio mío.
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No presumo de ser poderoso, pero en la adversidad es cuando mayor fuerza reconozco dentro mío. Aparte, llevo toda mi vida observando a aquellos que gestionan la adversidad, que es de quienes verdaderamente se aprende. Extrañamente, todos sobre-observamos
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Lo mío es cantar y ayudar. Yo en verdad soy una persona seria y me cuesta mucho hablar de mí.
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Lo mío es querer matarme y matar,esa es mi sensación, en el fondo de la botella solo pienso en llevarme unos cuantos conmigo
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Comprendo que tus besos jamás han de ser míos, comprendo que en tus ojos no me he de ver jamás; y te amo, y en mis locos y ardientes desvarios bendigo tus desdenes, adoro tus desvíos, y en vez de amarte menos te quiero mucho más.
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No podemos negociar con aquéllos que dicen, lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable.
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Para mí, los mejores y más caros productos de la civilización han sido siempre -y lo siguen siendo- un libro bien escrito, en cuyas páginas haya algún pensamiento nuevo, y una pluma bien tajada con la que poder comunicar a los demás los míos propios
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¿De quién es pues, hijos míos, esta roja, roja luna?
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Quiero ser esas manos invisibles que manejan por si la creación, y formar con tus sueños y los míos otro mundo mejor para los dos.
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Dios mío, yo te ofrezco mi dolor: ¡Es todo lo que puedo ofrecerte! Tú me diste un amor, un solo amor, ¡un gran amor!Me lo robó la muerte...y no me queda más que mi dolor. Acéptalo, Señor; ¡Es todo lo que puedo ya ofrecerte!
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Ni tu nombre ni el mío son gran cosa, sólo unas cuantas letras, un dibujo si los vemos escritos, un sonido si alguien pronuncia juntas esas letras. Por eso no comprendo muy bien lo que me pasa, por qué tiemblo o me asombro, por qué sonrío o me impaciento,
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Mi prioridad permanente es la compañía. Lo mío es vocación empresarial. El empresario de antes no me gustaba
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Amigo mío, todas las teorías son grises; solamente está lozano el árbol dorado de la vida.
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Amor mío, ¿quién osaría decir: Creo en Dios ? Puedes preguntar a sacerdotes y sabios, y su respuesta no parecerá sino una burla dirigida al preguntador.